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Con la primavera llega la muda de pelo de tu mascota

Con la primavera llega la muda de pelo de tu mascota

Con la llegada de la primavera es probable que hayas notado que tu perro, gato o conejito comienza a desprender más pelo de lo habitual. Se trata de algo completamente normal, ya que tu mejor amigo está cambiando la ropa del armario para adaptarse a los próximos meses. No obstante, no está de más tener en cuenta una serie de pautas para llevar a cabo un correcto cuidado de éste y de su piel. De hecho, en primavera es cuando se producen mayores reacciones cutáneas y nuestras mascotas se ven más expuestas a factores externos que pueden mermar su salud, como los parásitos externos que vimos en nuestro anterior post.

¿Por qué muda el pelo de mi mascota?

El principal motivo del cambio de pelo en tu mascota se debe no sólo a factores como la temperatura sino especialmente a la cantidad de radiación solar. Sin embargo, existe una diferencia principal entre los perros de campo con respecto a los perros de ciudad o que viven habitualmente en casas. Mientras que los primeros suelen tener un par de mudas al año, coincidiendo con el cambio del invierno a la primavera y del verano al otoño, los perros urbanos suelen estar expuestos a luz artificial y a una temperatura más o menos constantes (calefacción y refrigeración), de ahí que puedan tener una muda continua.

¿Qué otros factores pueden influir?

  • La edad: La primera muda se suele producir entre los 4 y los 14 meses en función de la época del año en la que haya nacido el animal.
  • La alimentación: Llevar a cabo una correcta alimentación es fundamental para mantener un pelo sano y lustroso en nuestra mascota. Para ello es fundamental aportar dosis de vitaminas del grupo B, cinc y cobre. Igualmente, los productos enriquecidos con Omega 3 y Omega 6 elaborados por ejemplo con pescado azul (sardinas, salmón) son buenos aliados para complementar la dieta con un pienso de calidad de nuestro animal. Por el contrario, una alimentación pobre en proteínas o carente de vitaminas esenciales provocará que nuestro perro o gato tenga un pelo seco o frágil.
  • Baños e higiene: Igualmente, una higiene excesiva o inadecuada puede acabar perjudicando la salud del pelo de nuestra mascota. No hay que abusar de los baños ni usar productos inapropiados pues pueden contribuir a provocar una caída excesiva del pelo. Ahora, es conveniente que alguno de los baños coincida en este período de muda, para lo cual debemos cepillar al animal antes de proceder al baño para evitar enredos y usar champús específicos acordes con el PH de nuestra mascota, diferente al de los humanos.
  • Las hormonas: En la muda del pelaje de nuestras mascotas también influyen las hormonas asociadas a las horas de luz del día a las que se encuentran expuestos nuestro perro, gato o conejito. En el caso de las hembras, el ciclo de celo también repercute en la muda, ya que ésta se produce normalmente cuando el celo termina o después de haber parido. Igualmente, el embarazo psicológico puede provocar caída del pelo y otras hormonas como la del crecimiento, la tiroxina y los corticosteroides también están detrás de esa caída excesiva.
  • Estrés: Al igual que nos puede suceder a los seres humanos, el síntoma más evidente de que nuestro animal está estresado se produce por una caída prematura o constante del pelo. Es probable que si nuestro perro, gato o conejito experimenta alguna situación anormal pueda sufrir en los días posteriores una pequeña muda que frenará cuando vuelva a sentirse tranquilo.
  • La raza: Indudablemente la raza de perro, gato o conejo influye tanto en la cantidad como en la frecuencia de muda de pelo y en el tipo de cuidados que requieren. A continuación, detallamos los cuidados que necesitará nuestro mejor amigo canino en función del tipo de pelaje.

Tipo de pelaje y cuidados

El tipo de pelo que tenga nuestro perro hará percibir más o menos cuándo se produce la muda. Lo cierto es que se produce en todas las razas, pero aquellas que disponen de subpelo pierden más cantidad de mechones que aquellas que no tienen esa subcapa de pelo. En cambio, las razas de pelo corto tienen predisposición a sufrir una especie de muda continua.

  • Pelo corto: Es aquel pelo homogéneo y recio que se caracteriza por que queda impregnado en los tejidos. Es el caso del pelaje de cobertura que tienen razas como el dálmata, el bóxer o el dobérman. Para este tipo de animales lo mejor es usar una manopla o un cepillo de cerda corta y elástica y combinar el cepillado a contrapelo y a favor para la eliminación del pelo muerto.
  • Pelo corto doble: Es aquel que se caracteriza por tener una capa de pelo lanoso y abundante que se alterna con otra capa de pelo más tieso. El husky, el pastor alemán o el perro labrador son un buen ejemplo de este tipo de pelaje y su muda se caracteriza porque se concentra en pequeños mechones de pelo. Para tratar adecuadamente este pelaje lo mejor es usar un cepillo de cerda corta y elástica o las manoplas.
  • Pelo semilargo: Este tipo de pelaje se compone de una capa de lana corta, densa y suave junto a otra alargada, suave, densa y brillante como la que puedes apreciar en razas como la del cocker. Para su cepillado lo mejor es recurrir a un cepillo de cerdas media y acabadas en bolita o una carda metálica.
  • Pelo largo: Este tipo de pelaje se caracteriza por una combinación de lana densa y suave unida a otra capa de púa larga, brillante y sedosa que varía de longitud en función de la parte del cuerpo del animal. El border collie o el terranova son buenos ejemplos de este tipo de pelaje y lo mejor para tratarlos es cepillarlos con una carda o un peine metálicos. Para un correcto mantenimiento de este tipo de pelaje también es conveniente llevar a estas razas de perro a un servicio de peluquería como el que podéis encontrar en nuestra tienda física.
  • Pelo rizado: Es el caso del pelo del caniche, una raza de perro en la que apenas se aprecia la muda de pelo. Se caracteriza por ser fundamentalmente un pelo de cobertura en forma de rizos o bucles de crecimiento constante. Para un correcto cuidado conviene vigilar posibles nudos para lo cual debemos cepillarlo con los dedos o con un cepillo de púas suaves y separadas para no deshacer el rizo.
  • Pelo duro: Se trata de un simple pelo de cobertura, áspero al tacto como el que tiene el fox terrier. En este caso basta con un cepillado cuidadoso con carda para evitar posibles nudos.

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