Ajustes de tema

Modo de diseño
Color del tema
Elija los colores
Color de fondo:
Restablecer
Regalar mascotas en Navidad

Regalar mascotas en Navidad

Dejándonos llevar por el espíritu de estas fechas en el que disponemos de tiempo, nos dejamos contagiar por la ilusión, especialmente, a través de los niños, y caemos con frecuencia en un consumo desmedido, muchas veces nos tienta regalarnos o regalar un animal por Navidad. ¡Ojo! No hay nada de malo en ello, pero debemos pensar con la cabeza fría y reflexionar acerca de lo que implica adquirir una mascota, ya que no estamos incorporando un objeto o un juguete de usar y tirar. Al contrario, estamos regalando cariño por los animales y, como seres vivos, exigen de nosotros un trato respetuoso y responsable.

Cifras para concienciar

Los últimos datos recogidos por la Fundación Affinity comunicaban a mediados de este año que más de 138.000 mascotas (perros y gatos) habían sido abandonadas en España durante 2016.  Además, contra la creencia que ha existido desde hace años a pensar que esa tasa de abandono se incrementaba con el período estival, el abandono se mantiene estable a lo largo del año. Las principales causas según este mismo informe son las camadas indeseadas (15%), el comportamiento del animal (13%) o el fin de la temporada de caza (13%). Pero siguen teniendo peso los motivos económicos (12%) y lo más grave, el desinterés por el animal (8%).

Estas cifras sitúan a España en una situación embarazosa en cuanto a concienciación animal, ya que encabezamos el ranking de la Unión Europea en tasa de abandono. De hecho, menos de la mitad de los animales abandonados (45%) fueron adoptados, un 16% de los animales extraviados pudieron ser devueltos a sus dueños, gracias a su correcta identificación, el 12% continúan en las protectoras y un 7% tuvieron que ser sacrificados. Las cifras de adopción en nuestro país se han estancado, por eso, y antes de lanzarte a comprar una mascota ¿Por qué no dar un hogar a los que ya lo necesitan?  

Aspectos que tener en cuenta

¿Realmente queremos una mascota? Lo primero que hay que pensar antes de tomar esta decisión es si realmente la mascota viene a sumar y no responde a un capricho pasajero. Una mascota es para toda su vida natural y el dueño que se haga cargo de ella debe ser alguien responsable y consecuente. Si además viven más miembros en el hogar es crucial que exista un consenso al respecto.

¿Vamos a tener tiempo de hacernos cargo de ella? Todas las mascotas requieren cuidados de higiene y alimentación, atenciones sanitarias, horas de juego… Ahora, el nivel de exigencia difiere de una a otra. Por ejemplo, un perro siempre será más demandante, pues necesita sus horarios para salir a la calle, pasear y ejercitarse. En cambio, un gato, un conejito o un hurón no requieren esta atención, pero exigen a cambio otros cuidados. Por último, peces y aves siempre serán más fáciles de atender, pero sin descuidarse.

¿Has pensado en el coste económico? Los cuidados de un animal no sólo conciernen a los accesorios y desembolso iniciales (jaulas, correas, areneros). Los gastos deben ser constantes, como proporcionarles una correcta alimentación a lo largo de toda su vida, los correspondientes controles sanitarios (vacunas y revisiones veterinarias) y otros derivados de circunstancias (viajes) e imprevistos (urgencias).

Gustos y necesidades. Es decir, que tanto si somos nosotros los que vamos a adquirir una mascota como si vamos a regalarla a alguien, debemos saber qué animal le gusta e informarnos debidamente de los cuidados que requiere la especie en cuestión. De este modo, no regalaremos un gato a alguien al que no le gustan o tiene alergia, debemos tener en cuenta el espacio del que dispone (tiene una casa grande o pequeña), debemos conocer si prefiere perros grandes o pequeños, más activos o menos…

Hijo/a una mascota no es un juguete

La carta a los Reyes Magos de los más pequeños de la casa suele incluir el deseo de un cachorro, gatito o conejito. Y aunque existe la tendencia a satisfacer la ilusión de los niños, nosotros como adultos debemos inculcar la responsabilidad, el respeto y el amor por los animales haciéndoles saber que no es un objeto y que, en caso de adoptar o adquirir un cachorro, hay que respetar igualmente su edad (un mínimo de 2 meses) para su correcto desarrollo inicial.

Bienvenida sea pues la incorporación de un animal a la familia, pero, aunque se suele transmitir la idea de que son los niños quienes deben hacerse cargo, la responsabilidad última recaerá, como es lógico, en los adultos. Los pequeños enseguida crearán vínculos con el animal, primero mediante el juego y poco a poco aprendiendo a responsabilizarse con pequeñas tareas a su alcance. Al final, una mascota es un compromiso de todos los miembros de la familia y un “regalo” duradero y muy gratificante. 

Deja tu comentario

*
**No se mostrará
*URL completa con http://
*